
El frosting es un tipo de glaseado de sabor dulce.
Su creación se remonta al año 1.915 en Norteamérica, cuando se elaboró el primer glaseado buttercream.
Dentro de la repostería, se encuentran muchos términos, en los que se encuentra este tipo de cobertura.
Se suele utilizar, sobretodo, para decorar magdalenas, muffins y cupcakes.
En Inglaterra, tienen el 'icing' que es el mismo tipo de cobertura.
Es más fácil de elaborar de lo que parece y le dará a tus creaciones de repostería un aspecto mucho más apetecible y profesional.
Además, si le añades colorante puedes personalizar tus tartas o dulces individuales.
Ingredientes
Como preparar Frosting
Lo primero, añadimos a un bol la mantequilla (a temperatura ambiente) junto al queso crema y si queremos algún colorante (opcional), para darle el toque de color y batimos muy bien hasta formar una crema (batimos a velocidad suave).
Añadimos el azúcar glas, muy poco a poco, sin dejar de batir hasta que quede integrada en la crema.
Añadimos la crema resultante a una manga pastelera (o una bolsa de plástico cerrada) le añadimos una boquilla (si disponemos de ella) y cubrimos el dulce por arriba.
Se puede conservar en el frigorífico durante un par de días.
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Ingredientes
Instrucciones
Lo primero, añadimos a un bol la mantequilla (a temperatura ambiente) junto al queso crema y si queremos algún colorante (opcional), para darle el toque de color y batimos muy bien hasta formar una crema (batimos a velocidad suave).
Añadimos el azúcar glas, muy poco a poco, sin dejar de batir hasta que quede integrada en la crema.
Añadimos la crema resultante a una manga pastelera (o una bolsa de plástico cerrada) le añadimos una boquilla (si disponemos de ella) y cubrimos el dulce por arriba.
Se puede conservar en el frigorífico durante un par de días.