Lavamos bien todas las verduras bajo el agua: la berenjena, el calabacín y el tomate.
Cortamos las verduras en rodajas intermedias, ni demasiado fino ni gruesas.
Pelamos la cebolla y cortamos también en rodajas.
Vamos a pre-calentar el horno a 200º.
Cogemos una fuente, apta para el horno, y ponemos en la base aceite de oliva, para que no se nos pegue.
Vamos colocando rodajas de verduras, alternadas, una de berenjena, una de calabacín, una de tomate y una de cebolla. Las ponemos muy juntas, unas sobre las otras.
Salpimentamos al gusto por encima, añadimos un poco de orégano y agregamos un poco de aceite de oliva.
Lo vamos a meter en el horno, ya pre-calentado, a mitad de altura, durante unos 25 minutos aproximadamente (según horno), con fuego arriba y abajo y sin ventilador.
En pasar el tiempo de horneado, sacar añadimos un poco más de sal al gusto y aceite, y
¡listo para comer !!.
Raciones 4